En cuanto nacieron los tres niños, los padres lo llevaron a un centro de adopción, ya que pensaron que cualquier otra familia podría darles una vida mejor.
El primer niño, llamado Raúl salió del centro a los seis meses, adoptado por un matrimonio adinerado que vivía muy cómodamente. Ella no podía tener hijos, entonces decidieron adoptar. Le dieron una buena educación, iba al colegio todos los días, tenía también una gran alimentación y cada vez que pedía algo lo tenía. Raúl siempre tuvo claro lo que quería estudiar, ya que el quería ser abogado. Cuando terminó bachillerato fue a la universidad a estudiar, allí conoció a una chica con la que terminó la carrera, se pusieron a trabajar, compraron una casa y formaron una familia.
El segundo niño adoptado fue Sergio. Lo adoptó una pareja joven cuando él tenía un año. Ella estaba estudiando y se tenía que ir a Estado Unidos con una beca que le dieron. Se fueron la pareja y el niño, porque ella no quería que estuvieran separados ya que le dijeron que tenía que pasar allí un largo tiempo. Allí este niño recibió una buena educación pero su alimentación era muy mala ya que su madre estaba estudiando y su padre trabajaba. No tenían tiempo para nada y comían mucha comida basura. Sergio, desde que era muy pequeño empezó a engordar mucho, pero sus padres no le regularon nunca la comida. Conforme iba cumpliendo años, su peso aumentaba cada vez más. Sergio en el colegio tenía problemas con sus compañeros y él se sentía muy mal. Cuando su madre terminó la carrera se puso a trabajar para ganar dinero porque su hijo quería operarse y querían que su hijo fuera como los demás. No solo era el físico, sino que muy a menudo se encontraba mal y le costaba respirar y moverse, ya que le dolía todo el cuerpo. La operación costaba mucho dinero, pero sus padres estuvieron trabajando para poder pagarla. Cuando tuvo 19 años lo operaron y aunque no se quedó todo lo delgado que él deseaba, tuvo una vida mejor y no tenía tantos problemas de salud.
El último niño que quedaba en el centro de adopción de los tres hermanos se llamaba Iván. Este niño lo adoptó una familia que estaba en España pero era sahariana. Tenían un hijo allí pero no se lo podían traer con ellos a España. Decidieron adoptar a Iván porque les gustaban mucho los niños y querían tener uno, aunque no fuera su hijo biológico. Cuando lo adoptaron se tuvieron que ir al Sahara porque les comunicaron de que su hijo, el que tenían allí, estaba enfermo. Tenía una enfermedad que le vino por las malas condiciones de vida que tenía, no se alimentaba bien, no tenían una buena higiene, no tenían una casa donde vivir…A Iván le costó mucho adoptarse a esta vida ya que él no estaba acostumbrado a vivir en esas condiciones. Pasaba hambre, estaba malo muy a menudo y no tenían medicamentos, empezó a perder mucho peso y cuando tenía 25 años murió de una enfermad.
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